Carrocerías José Garrido

En el vasto panorama del transporte montevideano, surge la figura emblemática de Carrocerías José Garrido, una carrocera que dejó una huella distintiva en la historia de los ómnibus. Inmersa en la era de los vehículos de motor externo, José Garrido inició sus trabajos con características propias y un enfoque único que la diferenciaba en el competitivo mundo del diseño y construcción de carrocerías.

Una de las señas de identidad de los trabajos de José Garrido era la banderola en arco con bordes agudos, una plataforma de pescante semicircular de perfil recto y una cristalera con banderolas en arco independientes. Cuando la carrocera incursionó en la construcción de coches de media cabina, se introdujo una puerta de perfil recto en la entrada a la cabina. La puerta y la aleta también presentaban la característica distintiva de contar con banderolas. Otra particularidad de los diseños de José Garrido residía en el parabrisas en forma de trapezoide invertido, siendo más largo por la parte superior que por la inferior. Los trabajos en los frontales compartían principalmente el mismo diseño, pero en la modalidad de doble cabina.

En los chasis Leyland Tiger OPS1, José Garrido desplegó su maestría al realizar un trabajo similar a los anteriores. Sin embargo, introdujo modificaciones en la plataforma al adoptar un arco de medio punto integral, ajustó los aleros de las entradas y diseñó una nueva cabina, en sintonía con las propuestas de otras carrocera contemporáneas.

El año 1947 marcó una nueva fase para Carrocerías José Garrido, cuando incursionó en la era de los omnibuses cerrados al carrozar uno de los recién llegados chasis Leyland Tiger OPS1. La carrocería, basada en el diseño de modelos anteriores, se distinguió por banderolas de puntas redondeadas, inspiradas en el estilo de los vehículos GMC. La trasera adoptó una luneta que, en su contorno general, recordaba el aspecto de una banderola bipartida. En sus primeras creaciones, se empleó la clásica puerta de cuatro hojas con un diseño curioso, donde los vidrios seguían el patrón de la ventanilla lateral, representando la guillotina y la banderola.

Mira tambiénCarrocerías Gaya Pérez

Durante este período, se llevó a cabo la carrocerización de numerosos coches, siendo la mayoría de media cabina. Estos fueron construidos, con excepción de los coches 203 y 525 (Leyland OPS1), sobre chasis A.E.C. y, en un caso singular, sobre un chasis Crossley, posiblemente proveniente de un camión. José Garrido dio paso al cierre de coches abiertos, sustituyendo la plataforma por una trasera de diseño similar, especialmente en vehículos con la puerta de descenso ubicada después del eje trasero. Un caso destacado fue el coche 211 de C.U.T.C.S.A., sobre chasis A.E.C. MKIII Super, que representó su mejor trabajo en coches de media cabina, gracias a un diseño más elaborado.

La introducción de los chasis Leyland Royal Tiger LOPSU1 marcó un hito en la historia de Carrocerías José Garrido, dando vida al destacado coche 523. Este vehículo, construido con el mismo diseño de los coches de media cabina pero alargado para adaptarse a las nuevas dimensiones del chasis, presentaba una entrada en el frente y un aspecto moderno. Con la adopción de dos parabrisas de apertura total y dos compensadores de vidrio en los laterales, con vidrio curvo inicialmente y plano posteriormente, el coche 523 irradiaba un estilo vanguardista. Incluso conservaba las clásicas puertas de cuatro hojas de los coches de media cabina.

A pesar de la presencia de numerosos coches de plataforma abierta en la flota, Carrocerías José Garrido enfrentó desafíos en sus trabajos con chasis bajo el piso. Aparte del coche 523 previamente mencionado, solo llevó a cabo la carrocerización de un vehículo sobre chasis Leyland Master, el coche 447. Este diseño de 40 asientos con puerta doble al centro se destacó por su notoriedad, especialmente debido a la luneta dinámica y otros detalles distintivos en el frente. Aunque su robustez era notable, el diseño único de este vehículo no encajó completamente con la estética de los modelos de otras firmas, convirtiéndolo en un ejemplar único.

José Garrido también se aventuró en la realización de trabajos en otros chasis, como la modificación cerrada de un coche Büssing Nag para una empresa de transporte suburbano. Además, se tiene conocimiento de otro proyecto destinado a una empresa de turismo. Estos coches sorprendentemente presentaban parabrisas del tipo Verheul.

Mira tambiénCarrocerías Independencia

Tras más de treinta años en la industria del carrozado de ómnibus, Carrocerías José Garrido discontinuó su producción. Aunque su legado se encuentra inmortalizado en los coches que dejaron su taller, la fábrica cerró sus puertas, poniendo fin a una era de creatividad y contribución al transporte en Uruguay. La historia de Carrocerías José Garrido es un testimonio de innovación y adaptación en un sector dinámico y desafiante.

Subir

Utilizamos cookies Más información